Amalio Burguet, constructor de guitarras


Nace Amalio en Catarroja, una pequeña villa cerca de la soleada ciudad de Valencia, en 1951. Desarrolla desde muy joven una enorme habilidad para construir guitarras. Después de trabajar en varios talleres, fue pronto conquistado por la magia del instrumento de seis cuerdas: la Guitarra Española.

La tradición en Valencia había existido siempre, produciéndose las mejores guitarras en serie de todo el mundo, pero al mismo tiempo admiraba algunas guitarras salidas de talleres de una sola persona. Utilizó lo mejor de ambos mundos para crear una guitarra que, con la calidad de la pieza única, fuese al mismo tiempo asequible a todos: estudiantes y concertistas.

Retomó su formación musical, los años de conservatorio y puso especial cuidado en cada detalle relacionado con los materiales, la temperatura y la humedad y la manera de construir el instrumento.

Tradición artesanal


En la Edad Media europea, la guitarra, con sus muchas variantes, entra en una fase de gran expasión y popularidad. La gran portabilidad de este instrumento hace que sea el compañero de viaje de los trobadores que recorren la antigua Europa musicando los sentimientos más universales como el amor. Es en este tiempo cuando se encuentran las primeras referencias a los artesanos constructores de guitarras, que imprimen a su sonido el reflejo de su propia huella vital.

Los árabes dejan como parte de su herencia en la Península Ibérica otra modalidad de guitarra pero más importante aún, puntos clave del diseño y construcción de la guitarra clásica.
El número de cuerdas, tamaño y disposición de elementos sufre algunas variaciones durante los siglos posteriores pero la guitarra sigue cautivando con su sonido, llegando a convertirse en el instrumento más querido del mundo.

Amalio Burguet es heredero de la gran tradición artesana latina así como de las esencias culturales de las orillas del mediterráneo. Burguet crea con pasión una guitarra que el músico sabrá transmitir al corazón de la audiencia.


El proceso


Hay un aspecto fundamental anterior al proceso de construcción de la guitarra. La selección de las maderas de distintas procedencias y naturalezas Amalio Burguet busca las mejores maderas en cualquier parte del mundo, para fabricar cada pieza con la mayor calidad posible.

Guitarras de concierto fabricadas con ébano y madera de pino alemán, cedro de Honduras o Canadá. Para los modelos más exclusivos de concierto, se utiliza palosanto especial. Las guitarras de flamenco, en cambio, son siempre de ciprés.

El secado

Una vez recibidas las maderas hay un proceso quizá más importante que la propia selección, el tratamiento de secado. Burguet imprime su maestría y experiencia en el tratamiento de la materia viva, con el mimo que esta requiere.

La humedad

La estricta vigilancia de la humedad es un requisito fundamental para garantizar que la madera se encontrará en perfectas condiciones en el momento del ensamblaje.